El miércoles, 15 de julio de 2026, a eso de las 4:00, decenas de familias, sobre todo, mujeres, las «Damas del mar», llegaron a la orilla de la playa del cantón Jaramijó, una caleta pesquera, de la provincia de Manabí, para realizar el arte de pesca chinchorro de playa.
Se trata de un arte de pesca artesanal y ancestral que utiliza una red de hasta 300 metros de largo para rodear y arrastrar peces hacia la orilla.
En Jaramijó esta actividad se ha mantenido a través del tiempo y para aquello, utilizan los llamados bongos, una embarcación de madera que es impulsada por remos (también de madera).
En la actualidad, existen al menos 16 bongos, con los que mujeres, adultos mayores y jóvenes continúan con la tradición, que les permite el sustento económico de los hogares.
Por lo regular, las faenas de pesca la hacen tres veces por semana, de 4:00 a 16:00, y lo que capturan son el chumumo, un pez pequeño, que es vendido a las fábricas de harina de pescado, mediante intermediarios.
Las ganancias dependen de lo que capturen, pueden ser entre USD 5.00 y USD 15.00 (para cada persona). Funciona de la siguiente manera, hacen grupos de al menos 10 personas, que están conformados por dos bongos y finalmente cuando ya tienen todo lo capturado (producto), lo venden y se reparten las ganancias.






























