La memoria de la parroquia rural San Lorenzo de Manta tiene voz, y resonó con fuerza este viernes 23 de octubre. En una velada cargada de emotividad, los adultos mayores de esta comunidad se convirtieron en los protagonistas de “Tejiendo historias”, un encuentro donde, a través de poemas, canciones y relatos, entregaron el alma y las tradiciones de su pueblo a las nuevas generaciones.
Detrás de esta magia hay tres años de un trabajo constante. Como explica Amalia Reyes, voluntaria de esta iniciativa, el objetivo inicial fue profundamente humano: rescatar a los abuelos de la soledad y brindarles herramientas integrales para fortalecer su memoria y su pensamiento en el día a día.
Sin embargo, el proceso sacó a la luz un tesoro inesperado al descubrirse una inmensa riqueza cultural que fluía natural desde los recuerdos. Así evolucionó y nació formalmente «Tejiendo historias», un proyecto que hoy incluye a 20 adultos mayores y que acaba de coronar su primera etapa con una puesta en escena donde cada testimonio oral, poesía y canción se entrelazaron bajo el hermoso símil de una red.

El legado no quedará solo en el escenario, pues la segunda fase del proyecto ya está en marcha: la publicación de un libro de memorias. Esta obra, mitad ficción y mitad vivencias puras, compilará los cuentos y anécdotas que le dan una identidad natural al pueblo, un sueño literario que cuenta con el auspicio del GAD Parroquial de San Lorenzo, presidido por Wendy Ube.
Lo que comenzó como una noble actividad aislada ha transformado a todo el grupo en una comunidad unida. Hoy, San Lorenzo mira el proceso de envejecimiento con otros ojos, demostrando que la vejez es el faro que guía a los más jóvenes y consolidando una iniciativa que bien podría ser un gran ejemplo a seguir para mantener viva la memoria de nuestros pueblos rurales.






























