El exconcejal de Manta, Bosco Vera, busca llegar a la Alcaldía del cantón de la mano de la Alianza por el común. Para conocer a fondo su visión de ciudad y contrastar sus promesas electorales, Palabra Clave revisó su plan de trabajo presentado ante el CNE y dialogó de forma directa con el candidato sobre las soluciones que plantea para el puerto manabita. Desde su perspectiva, la administración local ha fallado por la falta de planificación técnica. «Yo creo que Manta es como una mamá, una mamá que en este momento está enferma, está padeciendo, y para poderla curar necesitamos especialistas», asegura el candidato.
Manejo de desechos sólidos
Entre las iniciativas clave de su plan de trabajo destaca el impulso a los programas «Mercados Limpios» y «Playas sin Basura», los cuales requerirán la corresponsabilidad activa del sector turístico. Vera enfatiza que el problema de los desechos sólidos exige no solo un nuevo modelo de gestión municipal, sino también un compromiso ciudadano desde la fuente, promoviendo la clasificación de la basura, el reciclaje y el compostaje.
Preservación del espacio costero
En el ámbito del ordenamiento urbano, el candidato impulsa el diseño de un parque lineal en el eje Piedra Larga-San Mateo, un proyecto que se estructuraría en estrecha coordinación con la comunidad y la academia. Su objetivo es detener la privatización progresiva de las playas y recuperar los espacios públicos «para el común, para que la gente lo pueda disfrutar», preservando la vista al mar frente a la agresiva expansión inmobiliaria de la zona.
Contaminación de los ríos de Manta

El saneamiento ambiental es otro pilar urgente en su agenda, donde propone la eliminación progresiva de las conexiones clandestinas de aguas servidas que contaminan los ríos Manta, Burro y Muerto. Al referirse a las más de 4.500 tuberías irregulares identificadas a lo largo de estos cauces, Vera cuestiona la inacción institucional y advierte que ha faltado «mano dura» para sancionar a los infractores, incluidas aquellas industrias que descargan sus desechos sin tratamiento.
Déficit hídrico y pérdida de agua potable
En cuanto a la crisis institucional de la Empresa Pública Aguas de Manta (EPAM), su plan de trabajo oficial establece la reducción del Índice de Agua No Contabilizada del 61,86% actual a un rango de entre el 50% y 55% en los primeros 36 meses de gestión, apoyándose en la telemedición y la rehabilitación de redes prioritarias. Sin embargo, este planteamiento resulta llamativo por su bajo nivel de exigencia; proyectar una reducción máxima de apenas un 11% en tres años de gestión refleja una meta conservadora frente a la gravedad del déficit hídrico de la ciudad, donde actualmente se pierde cerca de la mitad del volumen de agua procesada por fugas o conexiones irregulares.
Cambio del modelo de gestión
Para Vera, la ciudad ha sido administrada históricamente bajo un «modelo de parches» y de improvisación que urge ser reemplazado. Entre los cambios, propone que los directores municipales ingresen por concurso de mérito y oposición. Financiando su campaña con su propio sueldo y el apoyo de su círculo familiar cercano, el candidato apuesta por ejecutar una propuesta técnica que le permita a Manta salir de terapia intensiva.






























