El Ministerio de Salud Pública (MSP) adelantó el inicio de la campaña nacional de vacunación contra la influenza estacional, con una inversión de USD 9,3 millones y la meta de inmunizar a más de 3,3 millones de personas en el país hasta el 31 de marzo de 2027. La medida busca reforzar la prevención ante los riesgos de la época invernal y los efectos climáticos asociados al fenómeno de El Niño.
La campaña fue anunciada el miércoles 28 de octubre de 2026 y contempla la adquisición de dosis mediante el Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Campaña de vacunación contra la influenza en Manta
En Manta, la campaña de vacunación comenzó el 28 de octubre con un acto de lanzamiento en el Centro de Salud Los Bajos. Las dosis están disponibles en los 31 establecimientos de salud del Distrito 13D02, que comprende los cantones de Manta, Montecristi y Jaramijó.
La jornada está dirigida a la población desde los cinco años de edad, con prioridad para los grupos vulnerables, entre ellos adultos mayores, mujeres embarazadas y en periodo de posparto, niños menores de cinco años y personas con enfermedades crónicas.
De acuerdo con la planificación distrital, la primera fase se concentrará en la población de las unidades educativas. Posteriormente, las brigadas extenderán la vacunación mediante recorridos casa por casa, sin descuidar la atención a quienes acudan directamente a los centros de salud.
¿Quiénes tienen prioridad para recibir la vacuna?
A escala nacional, la campaña prioriza a los grupos con mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves por influenza:
- Niños de seis meses a cinco años.
- Adultos mayores de 65 años.
- Mujeres embarazadas y en periodo de posparto.
- Personas con enfermedades crónicas o inmunosupresión.
- Personal de salud.
Las vacunas estarán disponibles en los centros y puestos de salud del MSP. Además, se desplegarán brigadas extramurales para llegar a comunidades y sectores alejados.
La campaña nacional se extenderá hasta el 31 de marzo de 2027, con el objetivo de proteger a la población prioritaria y reducir el riesgo de complicaciones asociadas a la influenza estacional.






























