La carrera por la Alcaldía del cantón Sucre ya está en marcha, y con ella reaparecen figuras conocidas en el escenario político manabita. Ingrid Zambrano, exconcejala y exalcaldesa de Bahía de Caráquez, busca retornar al sillón municipal. Durante una reciente entrevista en el programa digital Hablamos de Política con Juan Pablo Trámpuz, la candidata expuso su visión para el cantón, repasó sus aciertos y errores del pasado, y cuestionó duramente el actual manejo de los recursos públicos.
El motor que impulsa su vida política tiene un origen profundamente familiar, marcado por la figura de su padre. Él fue un reconocido dirigente del popular barrio San Roque, quien desde pequeña le inculcó el valor de la solidaridad y el servicio público. Según relató la candidata, fue su progenitor quien le sembró la idea de llegar a la Alcaldía.
Sin embargo, el destino le impidió a su padre ver materializado ese gran anhelo. En plena precampaña electoral, un trágico accidente le arrebató la vida, dejando a Zambrano sumida en un profundo luto que casi la aleja definitivamente de la contienda. Fue el impulso de su madre y su hermano, a tan solo una semana de las inscripciones, lo que la motivó a retomar el camino político para honrar la memoria y el sueño de su principal mentor.
Recorrido político: de la Concejalía a la Alcaldía

Antes de llegar al máximo cargo municipal, Zambrano forjó su experiencia como concejala durante 10 años. En retrospectiva, considera que uno de sus mayores legados legislativos fue la ordenanza de regularización de tierras. Esta normativa benefició a sectores rurales como Charapotó, permitiendo que familias de escasos recursos obtuvieran sus escrituras con exoneraciones de hasta el 50%, un paso vital para el desarrollo local.
El salto hacia la Alcaldía en 2019 representó un reto monumental, pues asumió las riendas de una ciudad que aún lucía las dolorosas cicatrices del terremoto de 2016. La infraestructura pública estaba devastada y la economía cantonal no lograba despuntar. Para empeorar el panorama, a los nueve meses de su gestión, el mundo entero se paralizó por la pandemia del COVID-19, obligándola a replantear sus prioridades.
Pese a las adversidades y a los recortes presupuestarios, Zambrano destaca la resiliencia de su administración durante la crisis sanitaria. Logró gestionar respiradores, adecuó áreas de emergencia para salvar más de 250 vidas y lideró el pedido ciudadano para exigir al Gobierno la construcción del Hospital Miguel Alcívar. Fue, según sus palabras, una etapa donde aprendieron a navegar en las aguas más turbulentas.
No obstante, su paso por la Alcaldía también tuvo desaciertos. Con un tono de autocrítica, la candidata reconoció que uno de sus mayores errores fue confiar en un equipo de trabajo que no estuvo a la altura de las circunstancias. Admitió que le faltó ser más determinante y firme para remover a tiempo a los funcionarios que no se alineaban con los objetivos que demandaba la emergencia.
Cuestionamientos a la gestión municipal actual

Al evaluar el panorama actual del cantón, Zambrano no escatima en críticas hacia la administración de turno. Para la exalcaldesa, el cantón Sucre sufre de un evidente estancamiento, reflejado en la carencia de obras públicas relevantes. Desde su perspectiva, es como si el tiempo se hubiese detenido en Bahía de Caráquez, sin proyectos de impacto regional ni mejoras sustanciales que devuelvan la confianza ciudadana.
Esta paralización, argumenta, tiene una causa económica muy clara: el ineficiente manejo de los fondos municipales. Zambrano denunció que actualmente más del 90% del presupuesto se destina a gasto corriente, dejando un margen casi nulo para la inversión en obras. Cuestionó que se intente maquillar las cifras en documentos, cuando la realidad en las calles evidencia que el dinero no se está traduciendo en bienestar comunitario.
Propuestas para el cantón: turismo, reactivación y seguridad

De cara al futuro, su propuesta estrella para reactivar la economía local es el turismo. Como profesional en esta área, plantea romper con la estacionalidad de los feriados mediante un agresivo calendario de eventos deportivos. Su objetivo es consolidar a Sucre como un imán regional para el turismo deportivo, dinamizando desde el pequeño comercio hasta el sector hotelero durante los doce meses del año.
La inversión extranjera es otro pilar fundamental en su plan de trabajo, recordando los años dorados en los que Bahía era un refugio internacional. Señaló con preocupación que el fondeadero de Puerto Amistad pasó de albergar más de 120 veleros extranjeros a tener menos de 10 en la actualidad. Por ello, propone generar incentivos que atraigan nuevamente a veleristas y jubilados internacionales para que inviertan en la ciudad.
Finalmente, consciente de que el turismo requiere un entorno de paz, abordó el desafío de la seguridad con un enfoque preventivo. En lugar de priorizar la represión, su plan rescata iniciativas como el «Proyecto Esperanza», enfocado en intervenir barrios vulnerables como Fanca. Su visión integra el rescate de espacios públicos, el impulso de escuelas deportivas para jóvenes y el fortalecimiento del tejido social desde la familia.
Mira la entrevista completa aquí:

























