Fernanda, la única tortuga gigante de Fernandina conocida hasta ahora, se encuentra en el centro de un nuevo plan científico que busca determinar si todavía existen otros ejemplares de su especie en las islas Galápagos.
El plan de conservación fue definido durante tres días de trabajo entre especialistas del Parque Nacional Galápagos, Galápagos Conservancy y Re:wild, quienes establecieron una hoja de ruta para los próximos cinco años. La prioridad será investigar si la especie Chelonoidis phantasticus, considerada durante décadas extinta, aún tiene presencia en la isla Fernandina.
Para intentar responder esta pregunta se realizarán nuevas expediciones y búsquedas en diferentes zonas de la isla. Los investigadores también analizarán fósiles, ADN antiguo y registros de colecciones científicas y museos de distintos países, con la posibilidad de encontrar evidencias de otros individuos.

Conservación y reproducción
El trabajo no se limitará a buscar otras tortugas. Fernanda también tendrá un seguimiento especial y se estudiarán alternativas de reproducción asistida, en caso de que las investigaciones determinen que no existen otros ejemplares vivos.
Otra de las medidas previstas es la creación de un banco genético que permita conservar material biológico de Fernanda y mantener disponible información genética de este linaje único de Galápagos.
El hallazgo de Fernanda en 2019 cambió la historia de la especie. Su identificación permitió confirmar que Chelonoidis phantasticus no había desaparecido por completo, como se creía durante más de un siglo.
Ahora, científicos y guardaparques buscan determinar si su historia puede tener un nuevo capítulo. Encontrar otra tortuga de Fernandina representaría un paso fundamental para conocer las posibilidades de recuperación de esta especie y preservar uno de los linajes más singulares del archipiélago ecuatoriano.



























