El economista Leonel Muñoz, precandidato a la Alcaldía de Portoviejo por el movimiento ADN, compartió su visión y propuestas durante una profunda entrevista en el programa Hablamos de Política con Juan Pablo Trámpuz, emitida este miércoles 29 de julio. Con casi dos décadas de trayectoria en la función pública en instituciones como el IESS, Portoaguas y el Municipio local, Muñoz busca trasladar esa capacidad de gestión y administración al cabildo portovejense. Su premisa principal es clara: “Las ciudades se construyen con las personas”, un enfoque con el que busca recuperar la autoestima ciudadana de la capital manabita.
Al diagnosticar las principales problemáticas de Portoviejo, Muñoz pone los datos sobre la mesa. Explicó que, tras realizar estudios técnicos para conocer las necesidades reales, concluyeron que cuatro de cada diez portovejenses consideran la inseguridad como su principal angustia. A esta preocupación le siguen el marcado deterioro de los servicios básicos —especialmente la recolección de basura y el agua potable— y la falta de oportunidades de empleo. Frente a esto, el candidato apela a su lema y visión de trabajo: «Volvamos a creer», asegurando que Portoviejo necesita retomar su proyección a futuro.

En cuanto a sus propuestas, el eje central de sus dos primeros años de gestión sería el plan Portoviejo Seguro. Muñoz lanzó una promesa contundente: en sus primeros 90 días de gestión, los portovejenses empezarán a ver y sentir el trabajo de la municipalidad en temas de seguridad. Para lograrlo, plantea transparentar y reorientar los aproximadamente $800.000 anuales de la tasa de seguridad cantonal para dotar de tecnología los 22 «puntos rojos» de la ciudad, además de crear una sala situacional que opere como espejo y apoyo del ECU 911. Aclaró que su visión de seguridad es integral y abarca desde el alumbrado público hasta el rescate de parques, recalcando que el municipio «tiene que ser complementario con el gobierno nacional».
Muñoz dejó en claro que, de llegar al cabildo portovejense, no tolerará distracciones ni malos ambientes en su posible administración, soltando una frase tajante sobre su ética de trabajo: “A mi oficina no entran ni chismosos ni lambones”. Además, aseguró no obsesionarse con el poder o una eventual reelección, sino con dejar un legado institucional que trascienda. Ante la pregunta de cómo le gustaría ser recordado al terminar su periodo, fue claro: «Quiero salir caminando con la frente en alto».
Para conocer más detalles de algunas de sus ideas como la construcción de un nuevo terminal terrestre, rescatar el río Portoviejo y descubrir otras anécdotas personales del actual precandidato, te invitamos a ver la entrevista completa en el canal de YouTube de Hablamos de Política.






























