Cuatro detenidos y dos personas liberadas tras operativos contra secuestros en Guayas y Pichincha

06/07/2026

Manabitas caen en México con casi tres toneladas de cocaína

06/07/2026

El alma de Manabí en 5 libros: Clásicos literarios que todo manabita debe leer

06/07/2026

En Ecuador, las estadísticas culturales nos enfrentan a una realidad que invita a la reflexión: en el país se lee un promedio de apenas 1.5 libros al año por habitante. En medio de este escenario, la enorme riqueza literaria de provincias como Manabí corre el riesgo de quedarse en el olvido, acumulando polvo en estantes o, peor aún, jamás llegando a las manos de los lectores.

Para contrarrestar esta amnesia literaria, conversamos con Alexis Cuzme, escritor y editor de Cuerpodevoces Ediciones, quien nos plantea una lista de 5 libros de escritores locales que todo manabita debería leer. Cuzme puntualiza que esta lista procede desde la concordancia que han tenido muchos lectores, escritores, críticos literarios y gestores culturales, respecto a lo que se considera los libros clásicos de la literatura manabita.

Los 5 imprescindibles del siglo XX

Aquí te presentamos estas joyas de las letras manabitas:

  • La mula ciega (1942) de Oswaldo Castro. Una novela de corte puramente costumbrista. Describe la crudeza del trabajo del campo y las tradiciones orales que definen la psique del sector montubio.
  • Un hombre y un río (1957) de Horacio Hidrovo Velásquez. Esta magistral obra profundiza en la estrecha relación entre el ser humano y la naturaleza, utilizando al río como el verdadero eje económico, cultural y vital del campesino, enfocándose en la vida de su protagonista, Celestino Vinces.
  • Sed en el puerto (1962) de Othón Castillo Vélez. Esta novela tiene a Manta como escenario, ahí la falta de agua potable es una de las mayores preocupaciones de sus personajes, sumada la corrupción de autoridades.
  • Los designios (1974) de Luis Félix (obra que podría enmarcarse en el realismo mágico, cuyo abanderado es el colombiano Gabriel García Márquez). Una de las mejores obras entre toda la producción de este narrador procedente de Calceta.
  • Tauras o muertos que están vivos (1981) de Horacio Hidrovo Peñaherrera. Novela que se adentra en el folclor, las leyendas de violencia rural y la mística de los personajes marginales de la campiña.

La nueva literatura manabita: ¿Un eco silenciado?

Al preguntarnos qué ocurre con la nueva literatura de la provincia, la respuesta es agridulce. En cierta forma está silenciada, y no necesariamente por sus mismos autores, más bien por los actores en torno a la visibilización de obras en el contexto nacional e internacional, sean estos editores, libreros, organizadores de ferias de libros, periodistas, críticos y otros escritores. Lo que repercute en que muchas propuestas literarias continúen desconocidas.

Hay autores manabitas que no viven en Manabí, y tal vez esa fue su mejor estrategia: buscar en otras ciudades los espacios con los que no cuenta la provincia. Cuzme destaca a Juan Fernando Andrade, portovejense radicado en Quito; Raúl Vallejo, mantense radicado en Guayaquil; o Dalton Osorno, jipijapense radicado en Santa Elena.

El portovejense Jeovanny Benavides ha sido ganador del Concurso Nacional “I Bienal de Narrativa Eliécer Cárdenas” 

Pero a un criterio totalmente subjetivo y personal, Cuzme añade que es necesario conocer la obra poética de Pedro Gil y Pedro Rosa; o la narrativa de Richard Cedeño, Carlos Coello, Jeovanny Benavides, Franklin Briones o Diana Zavala, cuyas propuestas son destacadas.

Propuestas frente a los bajos niveles de lectura

Frente a una nación y una provincia que leen poco, las soluciones requieren compromiso colectivo.

Es necesario y urgente que las carreras de Educación de la provincia formen a mejores profesionales, que este sea un paso importante en el cambio de la realidad actual. Si se exige a los alumnos que sean lectores “es triste reconocer que muchos docentes no poseen un nivel adecuado en el área literaria, carecen de lecturas y de un reconocimiento mínimo de lo que sucede en su provincia respecto a la literatura; con esas falencias será poco lo que puedan ofrecer a sus educandos”, sentencia nuestro entrevistado.

¿Cómo accionar el cambio?

  • Desde las aulas: Docentes y escritores podrían desarrollar un mejor fomento a la literatura, si proponen planes de lectura en las instituciones educativas (primaria y secundaria) o una mayor cercanía de autores con lectores, mediante foros y conversatorios desde las universidades.
  • Desde las autoridades: Que los GAD e incluso la Prefectura consideren un plan de fomento de varias de las obras claves de la literatura local o provincial, que incluya festivales, concursos programas, entre otras acciones.

Para transformar la cultura no basta con publicar libros; es imperativo garantizar que esas páginas encuentren, finalmente, los ojos de quienes habitan la tierra que las inspiró, y que sean parte de nuestro relato colectivo como provincia.

Topics:
Read next